Nuestra Naturaleza Pecaminosa


“Así que, queriendo yo hacer el bien,

hallo esta ley; que el mal está en mi”. Romanos 7:21


Cuantas veces, hemos oído ha muchos Cristianos sinceros, pero sin poder entenderlo, en que como es que si ya acepte al Señor Jesucristo, como mi Salvador, me esfuerzo por vivir una vida agradable a Él, sigo sintiendo esto, o aquello. La respuesta es fácil, y es que no se dan cuenta, o ignoran la expresión del apóstol Pedro que nos dice, que el bautismo que ahora corresponde, nos salva (no quitando las inmundicias de la carne), también refiriéndose a esto mismo el apóstol Pablo, se humilla y avergüenza su propia carne, diciendo “yo sé que en mi (es a saber que en mi carne) no mora el bien (Romanos 7:15-25). La verdad es, que el Creador en su infinita sabiduría, planeo todo lo acontecido en el huerto, pues es el mismo, quien puso en el huerto, el árbol de ciencia del bien y del mal (Génesis 2:9), y también entendemos por su palabra, que planeo todo lo que se cumplió, antes y después del huerto (Isaías 45:6,7, Lamentaciones 3:37 y Amos 3:6).

Para que nosotros podamos vencer nuestra carne, nos es imperativo reconocer y aceptar la realidad de nuestra naturaleza pecaminosa (Romanos 7:14 y Salmo 51:5).  El apóstol  Pablo pone en dos categorías, la inmundicia, está en aquello que es “inmundicias de carne” he “inmundicias de espíritu” (2 Corintios 7:1).

1. Las inmundicias de la carne, son una realidad innegable he inevitable. Son operaciones en la carne, que hacen sentir miserable al cristiano sincero (Gálatas 5:19-21 y Romanos 1:29-31).

Adulterio                       Detractado res                  Fornicación                  Inmundicia

Banqueteo                    Disensiones                       Hechicería                    Ira

Borracheras                  Disoluciones                      Herejías                       Maldad

Celos                              Enemistades                      Homicidios                   Murmuradores

Contiendas                   Envidias                               Idolatría                       Pleitos

 

  1. Las inmundicias del espíritu, son sentimientos perversos he impulsos sucios, y pensamientos inicuos, que están ocultos, que en su tiempo se manifiestan, se muestran juntos con los que son de la carne (Santiago 4:1-10 y 2 Timoteo 3:5-5).

Altivez                           Arrogancia                         Contiendas                   Orgullo     

Apariencia                    Vanagloria                          Jactancia                       Soberbia

 

  1. El Cristiano sincero entiende por la palabra de Dios, que estos son pecados que al estarlos cometiendo, y sin arrepentimiento, le traerán juicio y condenación (Romanos 1:32). Mas lo maravilloso es que también, por la palabra de Dios, poseemos ahora la seguridad de que, “si andamos en luz, tenemos comunión entre nosotros, y la sangre de Jesucristo su hijo, nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:7). Así que esforcémonos, para que la bendición de Dios siga fluyendo en nosotros, y que no sean las inmundicias de nuestra carne, que nos quiten nuestra bendición.

 

Textos Bíblicos a Leer y Elegir Uno para Escribirlo

  1. Proverbios 28:13 3. 1 Pedro 5:6      5. Salmo 51:1
  2. Romanos 8:25 4. 1 Juan   1:9           6. Salmo 35:5.

Texto Bíblico a Memorizar

“Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley; que el mal está en mi”. (Romanos 7:21)


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