Testimonio de Patrick Griffin

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Mi nombre es Patricio.  Nací en el año 1957 y crecí en un hogar de clase media.  Yo disfrute mi hogar estable lleno de amor, pero yo fui atraído por las calles.  A la edad de 17 yo deje la escuela y empece andar de raites alrededor del país.  Andar en la carretera me gusto. Cada nuevo pueblo  me defraudaba, porque no sabia lo que estaba buscando, pero en la carretera yo pensaba que iba ha algún lado.

Yo no quería trabajar así que comenze a robar.  No me molestaba quitarle algo a personas que trabajaban duro para comprarlo.  En el año 1975 yo robe una tienda pequeña en el condado de Orange County, y una semana después me arrestaron y fui sentenciado a 18 meses en la prisión para juveniles.  Cuando sali de la prisión juvenil, sali mas peor que cuando entre.  A la edad de 21 años yo le dispare ha un ex-convicto en una estación de gasolina en Los Angeles.  Cuatro días después un oficial trato arrestarme, pero yo le quite la pistola y le dispare dos tiros. Yo me convertí en el enfoque de una búsqueda masiva, y me arrestaron en Mayo uno, 1979.

Los dos hombres sobrevivieron, y las sentencias de 1970s no eran muy grave, entonces no recibi una sentencia de vida.  En el año 1980 yo apuñale  a un preso tan severamente que estuvo en un coma por dos semanas, y por esto recibi una sentencia adicional de siete años.  Yo estaba fuera de control, pero no lo realizaba.  En 1981 yo tenia un problema con el preso mayor.  Lo ataque y lo mate,  por eso fui sentenciado por vida.

Después de matarlo fui enviado al hoyo donde yo pensé que no hice nada malo, y todos los actos de violencia era la culpa de otras personas, incluyendo al oficia que le dispare.  Torci mi mente tan profundamente a los valores de criminales y pensamientos de criminales que no había lugar para la idea de que a lo mejor yo estaba mal en todo eso.  Tres meses después, una noche en mi celda me puse muy deprimido.  Por años tenia en mi pensamientos que vivir como un gangster estaba bien, pero ahora siento que era algo que tenia que tirar al indoro.  Es grandioso que tan grande la mente puede engañarse sola y pensar cosas que al final apestan.  Y yo creía en todas las cosas equivocadas y trajeron grande destrucción a otros y a mi, y a mi personalmente y a través de reflexionar en todo esto decidí que me iba ha suicidar colgandome.

Removi la cobija de mi cama y saque la sabana para un lazo.  Emocionalmente no sentí nada, y la única idea en mi mente fue que quería morir.  Pero en ese memento algo inexpectado paso.  La próxima cosa que me acuerdo es cayendome de rodilla con mi cara al piso, y la única cosa que reconocí fue a Dios y mi culpabilidad y desgracia ante El.

No se cuanto tiempo estuve con mi cara al piso y mi alma llena de desgracia y temor.  Después de un tiempo, yo de repente reconoci un nuevo sentido y una nueva idea.  Yo sabia que todos mis problemas con  Dios estaban removidos en Cristo Jesús.  La culpabilidad, la desgracia, la condenación y desesperación.  Todo fue removido por Cristo.

Me pare y mire alrededor, sabia que algo en mi había cambiado.  Acomode mi cama y me acosté a dormir.  Al día siguiente al levantarme, la paz que sentí esa noche esta allí.  Cristo todavía estaba allí.  Desde esa noche en 1981 me ha mantenido 36 años derechos sin violencia o usando drogas o alcohol o regresando a una vida de criminal.  Ese es el Poder de Cristo Jesús y la influencia que trae a todo que pone su fe y confianza y esperanza en El.  Por fe en el Evangelio yo recibí perdón y e poder para vivir en una nueva manera con paz y propósito y gozo para la gloria de Dios.

Todos estaremos en pie enfrente de Dios”el Juez de Todo” (Hebreo 12:23).  No va ver donde escondernos en ese día, y el único cubrimiento que va a significar algo es el cubrimiento del sacrificio de Jesús.  Cuando el Señor Jesucristo empezó su ministerio publico, las primeras palabras de su boca sagrada fue, “Arrepientate, y cree en el evangelio” (Marcos 1:15).  No hay nada mas en lo que puedas creer.  Todo es pasajero, y lo que sea que estas deteniendo esta allí para engañarte si no es de Cristo y para Cristo.

No te puedo decir mucho con palabras la hermosa sabiduría de Dios y alegría de confianza y servir a El como tu Señor y Salvador.  No hay sabiduría que se iguale a esta, y no hay tesoro para  comparar.  Si no has conocido al Señor Jesús, yo te ruego y imploro que no permitas otro día que pase sin conocerlo, habla con Dios arrodillantote con fe y confesar con todo tu corazón que Cristo Jesús es el Señor.