Testimonio de Sergio Gonzales

Mi nombre es Sergio Gonzales, actualmente preso en el Centro de California Correctional Facility en Soledad, Ca.

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Escuche el testimonio de Sergio Gonzales por audio en vivo:

Parte1:


Parte 2:


Mi nombre es Sergio. Yo vine a los Estado Unidos de México a la edad de 16 años y me establecí en el área de San Francisco. Con la ayuda de mi familia fui contratado como ayudante de cocinero en un restaurante grande llamado Spenger’s. Yo nunca estuve en problemas con la ley, ni en México o Estado Unidos, pero me gusto la fiesta y juntarme con amigos quienes vivían rudos y otros relajados.

En Diciembre de 1986, a la edad de años, Spenger’s me despidió por robo. Yo había hecho mucho dinero en el restaurante, pero me volví avaricioso, y perdiendo el trabajo me trajo deshonra y vergüenza a mi familia. Unas noches después, cuando estaba de fiesta cuatro amigos en mi apartamento en Berkeley, uno de ellos dijo: “Nosotros deberíamos ir a patearle el trasero a ese gerente que te despidió. “Yo dije, “No,” por que yo sabia que el gerente estaba solamente haciendo su trabajo y había sido yo quien lo echo a perder. Pero cuando la noche pasaba y las drogas y el alcohol fluían, el asunto seguía, con mis amigos diciéndome, “Nosotros deberíamos ir a golpear a este tipo.” En algún punto en las tempranas horas de la mañana, yo estuve de acuerdo.

Cuando estaba todavía oscuro nosotros salimos caminando del apartamento. El restaurante estaba a unas pocas cuadras y yo sabia que el gerente, cuyo nombre era Bob, siempre venía a l trabajo a las cinco. Uno de mis amigos era un salvadoreño llamado el Nene, y cuando íbamos caminando, El nene y yo discutíamos que le diríamos a Bob y como lo manejaríamos si él se disculparía.

Cuando llegamos cerca del callejón detrás de Spenger’s vimos unas luces de carro y me di cuenta de que era el carro de Bob saliendo de la calle principal y viniendo a nosotros. Nosotros entramos en pánico, y tres de nosotros fueron alado derecho, pero el Nene y yo fuimos a la izquierda y nos escondimos dentro de un área tipo cobertizo que tenía un pasillo corto a la entrada de la puerta. El área estaba desordenada con cajones de pie al lado de una pilla de cajones.

Un minuto mas tarde, Bob venia caminando en esa área, no sospecho nada. Yo estaba respirando fuerte de nerviosismo y presionando mis palmas una contra la otra. Cuando el venia cerca, yo salte y di un paso rápido hacia él, diciendo algo como, “No me gusto la manera que me trataste.” Al principio él se congelo, porque se sobresaltó, pero después el digo, “Salgan de aquí o llamare a la policía. “El no noto que el Nene se acercaba silenciosamente atrás de él. Yo corrí hacia Bob y traté de luchar con el en el piso, pero estaba mas alto y pesado que yo. Después de unos segundos de lucha, con ambos tropezando yo trataba de derribarlo, Bob comenzó a gritar, como si él hubiera sido herido muy grave. Yo pensé que el Nene lo golpeaba por detrás, pero la manera que Bod estaba gritando me asusto. Yo volteé mi cabeza alrededor para mirar sobre el hombro de Bob, y vi que el nene estaba apuñalando rápido y profundo. La situación fue las allá de lo planeado.

Yo seguí deteniendo a Bob, y el Nene seguía apuñalando. Finalmente, Bob paro de resistir, y yo brinqué y dije: “Vámonos de aquí.”

Nosotros corrimos de regreso al apartamento. Los otros nos encontraron ahí. Ellos no habían visto el ataque, pero ellos oyeron los gritos. Todos estábamos nerviosos y esto se veía que todos estábamos confundidos. Dentro del apartamento vi mi ropa que sestaban cubiertas con sangre. Le dije al Nene que me diera el cuchillo, entonces puse la ropa ensangrentada en una bolsa y todos nos fuimos, cada uno de nosotros fuimos a diferentes direcciones. Yo tire el cuchillo en una marina cerca y queme la bolsa de ropa detrás de un lugar de comida rápido. El Nene fue al aeropuerto y tomo un vuelo a El Salvador. El periódico local puso la historia en la pagina principal, con fotos. Unos días mas tarde, uno de los chicos fue a la policía y dijo todo.

La policía de Berkeley me arresto en Enero 4 de 1987, y solo por que El Nene no puse ser encontrado (él no ha sido visto hasta este día), el fiscal enfoco todo en mí.  (yo no tengo reclamos sobre esto; yo soy más responsable que alguien más por lo que hicimos.)

Yo fui condenado por asesinato y he estado ahora en prisión por mas de 30 años. Todos mis veintes, y todos mis treinta y todos mis cuarentas los he estado viviendo en la humillación de la vida en prisión donde nosotros escondemos nuestros sentimientos de vergüenza y fracaso detrás de una cara arrogante. Lo que comenzó como un plan para golpear a alguien se convirtió en un horrible asesinato. La esposa y los hijos de Bob sufren hasta este día, y mi familia sufre hasta este día.

Viviendo relajado y salvaje puede ser divertido, haciendo lo que se sentía bien en ese momento en vez de enfocarse con autodisciplina a largo plazo. Mi actitud era, “Estaba en solo una fase de un hombre joven, y eventualmente me calmare y ser mas responsable. “pero viviendo y jugando rudo es como lanzar una flecha al aire—tu no sabes donde podrías caer.


Escrito por:

 J Patrick Griffin Jr